Nosotras

Me llamo Sabela, soy veterinaria y bióloga y he dedicado toda mi vida a los animales.

Un viaje a Canadá para colaborar en una residencia/refugio de animales cambió mi vida. Tras esa estancia decidí que eso era lo que quería hacer: crear en Galicia un lugar semejante, donde no solo se alojaran perros, sino donde también viviesen animales de protes a los que ayudar a encontrar un hogar. Y así, con mucho esfuerzo, nació mi residencia canina, Luscofusco.

Desde que tengo recuerdos he rescatado y cuidado animales, y este amor infinito ha marcado toda mi vida. Mi familia es multiespecie: pareja, hijas, perros, gatos, gallinas… Y en Luscofusco, junto a la residencia, hemos creado un pequeño refugio donde viven cerdos, caballos, ovejas, cabras y hasta una llama: casi todos tienen una historia muy triste en su pasado, y en nuestra familia los hemos acogido y tratamos de mostrarles la cara buena de los humanos.

Esta filosofía es también la que impera en la residencia: el bienestar de nuestros huéspedes es lo principal. Todos salen a pasear al menos tres veces al día y tratamos de respetar siempre sus necesidades: si no le gusta jugar con más perros salen solos, y, si les encanta pasar sus ratos de paseo con otros compañeros, lo hacemos posible, siempre con permiso de sus tutores.

¡Y con Luscofusco en marcha llegaron Lidia y Alba para completarlo todo!

Lidia, Alba y yo nos hacemos cargo de todo el trabajo de Luscofusco, ¡que no es poco! Por eso os pedimos comprensión y respeto con nuestras normas y horarios: ¡todo está pensado para que vuestros perros tengan una estancia perfecta!

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